lunes, 27 de febrero de 2017

Letras Sin Costuras... Enero & Febrero Del Año 2017...

2 de Enero del 2017


Me senté a comer Galletitas Saladas con el Monstruo. Y, con la más cuqui de mis Sonrisas sin estrenar, le ofrecí Zumo de Ambrosía y Frambuesa, como si fueramos Dioses desterrados de un Olimpo Asgardiano recién inventado en exclusiva para los Dos.

Él me miraba con Curiosidad e Incredulidad, sin saber muy bien hacia qué extremo decantarse. Y, mientras las Pupilas de Incandescentes Púrpuras y Celestes se fijaban en Mí, Yo jugueteaba con la Copa de Plástico Rosa entre mis Dedos, haciendo tamborilear mis Uñas sobre su Superficie de Falso Cristal.

- ¿Por qué me has convocado?

- ¡Jum! Acaso debe existir Alguna Razón para charlar un Rato...

- Siempre hay una Razón, Niña, Siempre hay una Razón para convocar al Monstruo que llevamos dentro.

- Bueno... Yo... Emm... Solo quería saber cómo te va la Vida...

- ¡Jopetas! ¡Debe existir una Gran Razón para que preguntes sobre mi Vida! ¡Mi Vida Monstruil! ¡Jope! ¡Eso si que No lo esperaba!

- Ya sabes cuál es la Razón...

- Lo sé. Por supuesto. ¡Jopetas! Pe-pero si he sido Yo quien ha precipitado esta Merienda... ¡Jope! Una cosa es que deba mantenerne en las Sombras y, otra muy diferente, que no sepa cuando mi Presencia puede resultar Beneficiosa. Me Necesitas. ¡Jopetis! Como Yo te necesito a ti. Mi Vida forma parte de tu Vida. Soy el Monstruo más Monoso de tu Lado Oscuro.





8 de Enero del 2017


Porque Hoy bailaré Desnuda bajo un Cielo de Estrellas Arco-Iris, 
escalaré al otro Lado del Universo Albino 
y me asomaré a su Volcán de Hielo Fluorescente...




13 de Enero del 2017


Tú.

Guerrera de Azúcar.
De Sangre en la Nevera y Gominolas Rojas fundidas en las Venas. 
Sonrisas de Caramelos Picantes y Nubes de Algodón Púrpura.
Procendente de un Universo Arco-Iris con Aura de Oscura Noche Licantrópica.
Hija del Bosque, Cazadora de Libélulas, Mariposa con ascendente a Hada (In)-Mortal.

Tú.

Inocencia Mágica.
De Altos Vuelos y Pies con Alas. 
Botas de Punta Plateada y Sudaderas de Chico.

Lunática. 

Con Vestidos de Estrellas y Cabellos teñidos con Sol de Invierno.
Espadas Invisibles, pero Afiladas, de Acero Asgardiano y Empuñadura Tolkiana. 
Escudos de Escamas de Dragón y Pendones de Unicornios Zombies.
Duendes y Gnomos haciendo Fiestas Fantásticas en el Corazón.

Tú.




15 de Enero del 2017


Las Niñas Tontas sueñan con Poemas de Cerezas Amargas. 
Las Niñas Listas se atragantan con el pipo.

Las Niñas Tontas tiene Botecitos de Colores llenos de Estrellas. 
Las Listas usan el "Hilo de Purpurina Cose Corazones Rotos" como Hilo Dental.

- Y tú... ¿Qué eres?

- Hay Días que amanezco en "Modo Niña Tonta" y, al caer la Noche, me vuelvo Lista. 
Otros, despierto en "Modo Niña Lista" y me paso las Horas deambulando por la Realidad. 
La mayoría de los Días, vivo en mi Mundo de Cosas Tontis y Oscuras...

- ¿Y Hoy? ¿Qué es Hoy?

- Domingo de Niñas Tontas que son Listas, de Niñas Listas que adoran ser Tontas... Domingo de Comida Basura, Helado de Chocolate, Paseo por la Luna y Series de Miedo.




18 de Enero del 2017


Delicadas enredaderas de Escarcha se deslizaron por sus Piernas Desnudas, 
dejando tras de sí diminutas escamas de hielo azulado que, divertidas, 
le lamían la Piel, haciéndole cosquillas desde el Tobillo 
hasta la cara interna de sus Muslos. 

Lentamente, ascendieron con suavidad, haciendo espirales 
sobre las caderas y enredándose alrededor de su cintura, 
formando un Curioso e Interesante Tatuaje de Invierno.

Cuando las Fauces de la Mimosa Bestia, hecha de Sustancia Vegetal Helada, 
alcanzaron el Pecho Izquierdo, 
destrozaron la Caja de Huesos que protegía su Corazón de Lava. 

Y, antes de que pudiera sentir los terribles colmillos clavándose en su Carne Volcánica, 
el Frío la conquistó sin remedio, 
enamorándose perdidamente de sus Auroras Boreales.

Y fue así cómo la Reina de las Nieves olvidó el Verano.... 

Cómo llegó a ser la Reina en el Norte.




24 de Enero del 2017


Amor...

¡Ay! Amor.

Hoy es de esos Días en los que te extraño en todas tus formas imperfectas. 
De esos Días en los que me pregunto en qué Historia andas guerreando. 
De esos Días... 
De esos Días en los que mi Corazón Mutante me interroga y Yo... 
Y Yo no sé qué responderle.

Amor... 
¿Qué le digo? 
Si solo le regalo Canciones que le arrancan Suspiros y, con cada Suspiro Perdido, 
confiesa y pide Deseos que no quiero escuchar, 
para no contagiarme de su Tontería De Purpurina Púrpura.

Hoy es de esos Días en los que necesito Cuentos de Hadas y cientos de "PD: Te Quiero". 
De esos Días en los que, tras leer lo que escribo, sacudo la Cabeza 
y me agito el Cerebro entre un sinfín de 
"Eres una Boba... Los Cuentos de Hadas no son Reales! ¡Cómo si ese Guerrero al que llamas Amor pudiera sentir los Latidos de tu Corazón Mutante!"

Y entonces... 
Entonces, cojo mi Mochila y me voy al Cole. 
Toca ser Maestra. 
Toca ser un poco Adulta.

Porque hay Días Tontis y Días de Tonterías Irremediables.




[Sep... Esto lo escribí esta Mañana. Temprano. Ahora que la Tarde empieza a seducir a las Estrellas y el Sol brilla en todo su esplendor, creo que lo único que le diría al Amor es "Si eres un Valiente... ¡Ven a por mí! ¡Estoy como una jodida regadera! Pero... ¡Soy una Regadera llena de Pinzas, Tuercas y Tornillos!"]


28 de Enero del 2017


Podría bañar todas estas Lágrimas en Cerveza Amarga, 
hasta emborracharlas lentamente. 

Supongo que... 
Sería Sencillo dejar que, dentro de Largas Horas, 
la Resaca se hiciese un Ovillo junto a la Tristeza.

Pero Tú... 
Tú me ensañaste a ser tan Fuerte... 
Que me visto de Guerrera y me lanzó a pasear 
por las Calles de aquel Mundo que creastes para Mí... 

Ratonia nunca ha sido conquistada. Nunca caerá.

Te extraño demasiado... 
Igual que es Demasiado el Tiempo que hace que subiste a los Cielos 
y te convertiste en mi Ángel de la Guarda.

Duermes entre las Páginas de mi Diario. 
Vives en mis Letras. En Paz.




29 de Enero del 2017


Despierto. 

Encabronada, pero, despierto. 
Y me levanto como una Autómata dispuesta a ignorarme. 
Y no puedo. 

La Rabia hace carreras por mis Venas, 
me cala hasta lo más profundo del Tuétano de mi Alma.
 
Y la dejo que se acomode.

Me pregunto... ¿Qué soy?

Solo un Saco de Huesos. 
De Carne. 
Que debería estar desprovisto de todo Corazón.
Una Don Quijote con Pájaros en la Cabeza y Alas en los Pies, 
de viaje permanente en las Nubes.
Y me piden Normalidad, 
como si de un Café mañanero se tratase: Frío y Sin Azúcar, por favor. 

Me niego.

Y me encabrono. 

Y lucharé, aunque mis Ideales sean Pura Utopía de Puta Purpurina Arco-Iris.




1 de Febrero del 2017


Él solía darle una de Cal Verde Fluorescente 
y una de Arena del Mar del Norte.


A Ella le gustaban las Combinaciones Extrañas, 
así que metía la Cal y la Arena en una Batidora 
y, con todo su (Des)-Amor, 
le añadía Licor de Moras Mutantes. 
Después de un par de giros de las aspas metálicas, 
tenía un Chupito Explosivo que se bebía de un solo trago, 
como si estuviera celebrando un (No)-Aniversario en su Antro Favorito.


Eso les sucedía en los Días con Número Impar. 
En los Pares, las tornas cambiaban y 
Él se chutaba Cal Arco-Iris y Arena de Neptuno.

Y así se entendían, aunque Nadie comprendiese su forma de (No)-Quererse.




6 de Febrero del 2017


Era una Diminuta Punzada detrás del Corazón, 
tan Pequeñita que, 
si no se cerraban con fuerza los Ojos, 
apenas se notaba. 

Sin embargo, Ella dejó caer sus Párpados con Suavidad 
y la acogió dentro de su Pecho. 
Reprimió las ganas de llorar y les susurró a sus Lágrimas 
que no le anegaran el Alma 
con Recuerdos de Dragones y Piratas.

Pero Ella no podía decidir, pues, 
una vez que las Punzadas Diminutas 
mutaban en Cantos de Sirena, 
era Imposible hacer Oídos Sordos 
a los Murmullos que hablaban sobre su Piel.

Solía suceder sin más y, cuando ocurría, 
paseaba Desnuda por las Baldosas Púrpuras 
que tapizaban su Pasado. 

Después, se sentaba en los Acantilados de la Memoria 
y contemplaba con una Sonrisa Tonta los Momentos Más Bonitos, 
aquellos que habían sobrevivido a la Oscuridad.


Solo así había logrado Perdonar al Dolor.




6 de Febrero del 2017


Siempre serás esa Canción que No sonó en mi Funeral 
y que Yo escuché hasta el Fin de mis Días.




8 de Febrero del 2017


En el Altar de los Amores que Nunca fueron Historia, 
mi Memoria me ofrece en Sacrificio 
Besos con Sabor a Cerveza, Tequila y Sal.

¡¡Que empiece el Ritual!!





13 de Febrero del 2017


Verás... 
Sí... 
Tengo una Espada Imaginaria con la que rasgo el Viento, 
como si fuera un Guerrero arañando la Piel del Enemigo 
con Acero forjado en Fuego Valyrio.

A veces, atravieso la Tierra Media a lomos de un Dragón Negro 
y, aunque no tengo Nada de Targaryen, 
domino el Arte Draco gracias a las Enseñanzas de Kitiara Uth-Matar. 
Pues no solo crecí entre Montareces, Rohirrim y Nazgûls, 
sino que pasé largo Tiempo en Krynn, al lado de Takhisis y sus Draconianos. 
Fui Aprendiz de Raistlin Majere y me perdí en sus Pupilas de Reloj de Arena. 
Y, en una ocasión, coqueteé con ser un Túnica Negra.

Sin embargo, me enamora más una Armadura de Escamas Reptilianas. 
Y, además, tengo Corazón de Lobo Stark.

Poca Sangre de Princesa corre por mis venas, 
salvo en las épicas fiestas que se celebran en Fantasía, 
allí donde la Emperatriz Infantil tiene su Morada. 
Pues a la Torre de Marfil hay que ir de gala 
y, ni Yo, puedo ignorar un Vestido Bermellón de Corte Medieval.

Y es así, como, entre Libros y Letras, 
construí un Mundo No Apto Para Mentes Aburridas,
porque, después de la Épica, 
llegó el Vampirismo y la Licantropía... 
Y, entonces ya, mi Mundo explotó en una Locura Imposible de Controlar.

Y, la verdad, me encanta.





14 de Febrero del 2017


Rosas Rojas para Aquellos que Hoy proclaman su Amor a los Cuatro Vientos.

Sin embargo, al del Norte no le gusta el Rojo, 
pues lo odia con Toda su Alma de Aire Helado. 
Él se enamora con la Flor del Glacial y su Nívea Pureza.

El Viento del Este suele escribir las Letras de la Palabra Amor 
con Tinta China en Diminutos Granos de Arroz Con Leche y Canela. 
Y así, juega al despiste con los menos Golosos.

Y, mientras tanto, el Viento Del Sur se disfraza de León Albino 
y corretea entre los Sueños de los Amantes de Tribus Perdidas en el Tiempo.

¡Oh! 
¿Y el Viento Del Oeste? 
En el Oeste, el Viento cabalga a Lomos de Caballos Salvajes, 
dejando su Rastro de Libertad en el Polvo que desprenden los Cascos de los Equinos. 
Pues su Amor es Libre como las Águilas que besa en sus Cielos.

No. A los Cuatro Vientos no le gustan las Rosas Rojas... 
Ni los que creen que Hoy es el Día del Amor.

¿Y a ti? ¿Te gustan las Rosas Rojas?




22 de Febrero del 2017


No puedo Dormir.

Morfeo danza Desnudo frente al Espejo de mi Cuarto, 
contoneando su Cuerpo de Deidad y volviéndome Loca. 

Me habla en Lengua Extraña. 
Tan rara me parece que, podría jurar, que es la Lengua de Mordor.


Debo estar soñando. 
Soñando Despierta. 
O tal vez, estoy despertando en Sueños y Morfeo no es quién dice ser, 
sino un Trovador de Ensueño que se ha colado sin permiso en su Onírico Reino.

O quizás... 
Morfeo sea Sauron... 
Y Sauron sea Morfeo. 
Y necesite del Poder del Anillo Único 
para dominar mi Subconsciente... 
Y, sobre todo, mi Consciente.

No puedo Dormir.

Mis Miedos Infantiles juegan al Escondite debajo de la Cama 
y Sauron se pide contar...

"1, 2, 3... Duérmete Niña de una vez..."

"4, 5, 6... O te tendré que Comer..."

"7, 8, 9... No soy el Guerrero que Tú quieres..."

"10, 11, 12... 13, 14, 15... Duérmete Niña y te regalaré una Guinda..."

Pero no puedo Dormir.

Morfeo se tumba a mi lado... 
Me susurra al oído un "Dulces Sueños" y Sauron desaparece.

No puedo Dormir, pero no estoy Despierta. 
Una vez más, me desvelo en mis propios Sueños.




22 de Febrero del 2017


Vómito de Cerebro Arco-Iris Putrefacto, 
envuelto en una Monstruil Monosidad, 
con Efecto de Ácido Sulfúrico está a punto de Estallar.

¡¡Huye!! 
¡¡Corre Veloz!! 
Porque como te coja... 
Descubrirás el Peor Feroz que me come por dentro, 
como Corre-Caminos Carnívoro Mutante que devora Sin Control.






Enero ha sido un Mes Genial, de esos que destilan Magia y Purpurina por cada uno de sus Días... De esos que, si no hay un Sol Mutante brillando en el Cielo, pues lo pinto con mis Acuarelas Imaginarias. Sin embargo... Febrero está siendo un Mes Sin Color, Gris... Y, lo cierto, es que no sé muy bien cuál es la Razón... He estado encabronada, enfurruñada con el Mundo y con mi Propio Mundo... El Sábado, ese Mundo con el que andaba en Guerra (pero de las malas), me reconcilió un poquito con mi Propio Mundo y me pude ir a dormir con una Sensación de Paz... Ayer volví y a re-encabronarme un poquito... En parte, porque empieza mi Temporada Alérgica y mi Odio Gigante hacia la Primavera que tanto me lastima y de la que no puedo disfrutar... Porque, a mí, si me quitan el Monte y hacer el Cabra en la Naturaleza... ¡¡Me quitan mi Libertad!! 




Hoy me he levantado más animadilla, siento a mi Corazón Mutante latir dentro del Pecho... Así que... Me he dicho "Enga, Churrilla... ¡¡Vamos a por la Entrada de Letras Sin Costuras!! ¡¡Que te has saltado Enero!!" y me he puesto a ello... 

Esta vez no tengo mucho más que contar, que decir... Ni siquiera tengo Música con la que acabar esta Recopilación de esas Letras que me regalan las Musas y que yo plasmo en mi Cara-Libro de Las Letras Suicidas ...

Aún así... Hoy... Hoy quiero ser Inflamable...







Letras Sin Costuras... ¡Enero & Febrero 2016!
Letras Sin Costuras... ¡Marzo 2016!
Letras Sin Costuras... ¡Abril & Mayo 2016!
Letras Sin Costuras... ¡Junio 2016!
Letras Sin Costuras... ¡Verano, Otoño & Invierno!

jueves, 26 de enero de 2017

Guardián De Cementerio

Solía tener Recuerdos de otra Vida, como si miles de pequeñas piezas de un puzzle se uniesen en su Mente, dibujando Escenas que debieron pertenecerle en algún momento. Cuando aquello sucedía, extendía sus delgados y delicados brazos, tratando de tocar la superficie de su Memoria con las puntas de sus dedos. Sin embargo, lo único que lograba rozar era el terciopelo azul zafiro de su ataúd. El único lecho que acogía los Sueños de un Espectro condenado a ser un Guardián De Cementerio. 



viernes, 20 de enero de 2017

Hemoglobina I

Año 75 D.C.

En algún lugar de Britania...


Tenía los ojos del Lobo clavados en lo más profundo de su propia retina. Un fuego de naturaleza incandescente, rodeado de llamas verdes y audaces, como verdes y audaces eran los iris de aquel Animal que se erguía sobre dos piernas desnudas, recubiertas de sangre y hollín. Más allá de la piel que se escondía a partir de los muslos de la Bestia, el revuelto e hirsuto pelaje grisáceo envolvía el resto de un cuerpo, que, si no fuera por aquellas extremidades inferiores al descubierto, nada tendría de Humano. Todo el torso permanecía bajo el amparo del salvaje can, cuya feroz expresión se había fijado en las fauces abiertas de su cabeza sin vida, recobrando el aliento extinto, al coronar la frente de aquel Ser que danzaba junto al resto de su Manada. No había ni un ápice de terror en su rostro teñido de pintura negra, ni en la sonrisa burlona que se dibujaba en sus labios, en un claro gesto de provocación. Y, a pesar de que era más que consciente de que no había nada de Licántropo en aquel Hombre, Amras no pudo evitar sentir que un Aura de Divinidad Sobrenatural lo envolvía. 


El coro de aullidos apagaba los gritos rotos y asustados de una parturienta, que, en el interior de una choza circular, trataba de dar a luz a su pequeña retoña. Alrededor del muro de piedra y techado de paja, los Lobos Protectores hacían guardia, liderados por aquel Ser del Bosque que no cedía ni un centímetro de la pequeña porción de poblado que le pertenecía. Con las aguas rotas y la cabeza de una niñita a punto de asomarse al mundo en lo más oscuro de la noche, no hubo tiempo para huidas, ni para seguir al resto de los moradores que habitaban aquellas tierras que, preocupados por su propia supervivencia, no se habían asegurado de que no todos sus vecinos habían abandonado la aldea. 

La madrugada lloró angustiada. Sus finas y delicadas lágrimas empaparon las entrañas del monte, hasta calar los cadáveres y anegarlos de agua, buscando la forma de devolver a sus venas y arterias, la sangre que les había sido robada. La Dama de la Muerte paseó su delicada figura entre los caídos, arrancando de cuajo las Almas de aquellos que aún tenía algo de vida y, así, sumar nuevos nombres a su Lista de Muertos, pues los Dioses del Inframundo tenían un hambre voraz y necesitaban alimentarse de los despojos de los mortales más cobardes. 

La Destrucción llevada a cabo por la Legión XIII de las Sombras había sido magnífica. Hermosa. Y de lo más terroríficamente maravillosa. Un Regalo. Una Orgía de Sangre. Desde hacía quince años, Amras y sus Centuriones, celebraban la Caída de Inys Môn. Y, como en todos los aniversarios, todo, absolutamente todo, estaba permitido. Especialmente cuando, como en aquella ocasión, era una Aldea Virgen, nunca antes atacada, la elegida. Expertos en el arte de destrozar la inocencia de los Hombres, no había nada más excitante que las carreras apresuradas de los que trataban de buscar refugio. Sus gritos, sus lamentos, sus súplicas entre llantos… Eran la melodía que les acompañaba hasta que el Sol les regañaba por su brutalidad, aunque su enfado se volvía humo con la llegada del siguiente anochecer. No había nada más emocionante que ser un Depredador a la caza de aquellos que se resistían a servir de alimento, a saciar la gula que les corrompía por dentro. La Virginidad de un Aldea no solo conllevaba nuevos e inocentes esclavos para sus Rebaños, sino que, además, extendía la Oscura Fama del Imperio y el mensaje de que, no existía ningún lugar seguro, para los que no aceptasen formar parte de sus Territorios. 


- Querido… - La Voz de Ayesha, la última de las Piezas de Caza en ser marcada, expulsó Amras con un inesperado empujón de sus propios Pensamientos. - ¿Por qué no vuelves conmigo? 

Perezoso como un gatito mimoso, Amras trató de ignorar al Lobo Fantasmal que lo había perseguido hasta el campamento, haciéndose fuerte entre las sábanas de su lecho. Rabioso, concentró toda su ira contra la Joven que tenía las piernas engarzadas a las suyas, en un nudo de lascivia que ansiaba no deshacer, hasta que su vientre se pegase al del Vampiro, en una clara y directa declaración de intenciones. Un gemido provocativo se escapó entre los labios de Ayesha, como si, inconscientemente y sin saber nada de lo ocurrido, desease ahuyentar los Iris Verdes que perseguían al Romano y que habían decidido encadenarse a su pecho desnudo, como si así, pudiesen contemplar de cerca su Corazón Muerto.

- Amras… - Un susurro juguetón se deshizo entre la lengua de la Joven y sus recién estrenados colmillos, que, divertidos, se clavaron sin morder en el hombro del Vampiro. – Amras…


Amras no había llegado hasta allí por ser un corderito inofensivo, aunque su rostro pícaro y de niño bueno pudiese dictaminar lo contrario, el Vampiro no tenía nada de bueno y, mucho menos, de inofensivo. Era un Pesadilla. Era la Muerte hecha de carne, hueso y terror. Esa Muerte que la Huesuda había bendecido con Abrazos y se alimentaba de Sangre, hasta quedar terriblemente enamorada de Él. Era Destrucción. Caótica. Impredecible. Amras era Tentación. Y Placer. Mil veces causada, repetida y disfrutada hasta el límite más insospechado de la moralidad que, alguna vez, suponía que debió tener. Era aquel conjunto de virtudes lo que mejor se le daba esconder tras la astuta mirada que iluminaba sus ojos negros, como si todas las Tinieblas del Universo se hubiesen concentrado allí y brillasen con una Luz impropia para un No-Muerto.

Y, por ello, no comprendía porqué había dejado con vida a la recién nacida que le desafiaba con sus llantos, ni a todos los que celebraban la buenaventura que les había acompañado durante el parto.

No entendía el porqué de su Elección.

La Bestia que era se retorcía en su interior, rebotando contra sus huesos, cuestionándole los motivos que le habían llevado a deshacerse de las ganas de torturar al Lobo, hasta arrancarle suavemente la piel a tiras y hacerse un nuevo manto con su precioso pelaje.

Era aquella Incerteza que visitaba al Romano por primera vez en más de trescientos años, la que obligó a su mano derecha a reptar sinuosa por la espalda de Ayesha, dejando tras de sí un caminito de caricias salvajes. Dedos peligrosos que, cuando alcanzaron la nuca de su presa, se lanzaron al ataque, sumergiéndose con brusquedad en una cascada de rizos pelirrojos. Un violento tirón que forzó a la Joven a echar la cabeza hacia atrás, tentación que sus colmillos no estaban dispuestos a obviar, cuando el cuello quedó al descubierto.

Besos de Sangre y embestidas profundas para escuchar los gemidos arrítmicos de Ayehsa y silenciar la Risa Burlona de un Ser del Bosque, que poseía llamas verdes y audaces en lo más profundo de su mirada. 

Un Lobo que no tendría escapatoria, al que cercaría y atraparía.

Nadie retaba a Amras, General de la Legión XIII de las Sombras del Imperio Romano.

Nadie retaba a Amras y vivía para contarlo.